miércoles, 16 de abril de 2008

Sensibilidad y exaltación divina


De mis manos se desprenden las caricias del resplandor cautivo.

El grito de una pieza de temporales, la lluvia que no cesa.

Presencia comunicada de lazos crecientes virtuales y reales

¿qué es realidad? ¿un sueño?

Y se entrelazan los brazos, socavando la angustia,

alejándose la voz dormida, una nueva sonrisa.

El crepúsculo incandescente invoca nueva energía

silenciando cada paso, llegando a un nuevo paraíso…

Creo


La mano que aún cobija y se aleja a pasos agigantados:

un crepúsculo anuncia su ida

y el cabello se quiebra para llorar por pétalos de rosas

que mueren simplemente por dejarlos libres.

Duermen en soledad, ya no hay silencio, no hay paz

sólo queda una lágrima y un hechizo de niñez,

aquel momento para recordar, un libro, una señal

angustia. La condena y los labios suaves que esperan

el acercamiento eterno.

Cánticos de libertad


Mis manos, sedadas por el delirio permanente, se convierten en alas para traspasar las barreras del silencio de la lejanía en medio de incertidumbres erróneas.
Así vamos creando un lazo de cercanía cada vez más cálido, más suave, con más vida y mis brazos te envuelven en lo mágico del sentir sin rivalidad.
Sólo dos.

Caminar


¿Qué es escapar?
Un zumbido en el oído

¿Qué es crear?
La simpleza en vida

Todos los días transcurren,
y pueden llegar a ser inmutables
en el tiempo.
Pues, la permanencia de un ente característico
de la vida nos hace más etérea su presencia y/o permanencia.

Cuando todo cae, el se levanta y corre.

lunes, 14 de abril de 2008

Caer




Morir y no despertar, morir y no despertar.


Morir en silencio, el silencio de toda la vida.


Que nadie note mi ida hacia otro mundo.

lunes, 31 de marzo de 2008

Estancia delineada

En un tiempo lejano pude sonreír a un canto ficticio

en un tiempo cercano sentimientos se aglomeraron para dar a luz:

lo nuevo

y es que la incertidumbre del no saber

y buscarte por todo lugar me oprime.

De todas maneras

no habrá lugar donde escapes,

pues estaré ahí con mis brazos abiertos,

esperando...

miércoles, 26 de marzo de 2008

Comunión


Han pasado miles de años y la situación da a luz una historia construida por detalles, ínfimos junto al silencio. La liberación del yo como ente intrínseco de la humanidad hace que las preguntas, las respuestas se situen en un plano no objetivo pero que establece una sensibilidad más allá del horizonte, más allá de las fronteras. En estos tiempos de barbarie, de maquinización, de vivencia y sin sentido profundo experiencial. ¿De qué manera se puede lograr la apreciación de la nada, pensando en nada? Muchos simplemente dicen que, bajo una crítica racional es imposible porque la nada pertenece a un todo, y la nada es una especie de subconjunto del todo. Es complejo discutir estos temas en el diario vivir, pero al parecer son sólo muy pocos los que a ratos pueden desapegarse del yo cognitivo y el yo vivencial. Cuando logramos una comunión natural, asi como el sentir que la luna se acerca o se aleja, que se acerca el día o la noche, que los astros están determinando los movimientos de cada uno de nosotros bajo su enorme potencia gravitatoria pasamos a sentir una especie de catarsis relativa que nos involucra en un sistema paralelo donde cada movimiento o sentir se aprecia de sobremanera, entrando en unión con aquel mar que hace de nosotros un ser eterno dentro de las entidades casuales.